Ante la información publicada en varios medios que recogen la decisión del Ayuntamiento de Madrid de proceder a la ejecución inminente de un proyecto piloto para iluminar el tramo del cauce del Río Manzanares entre el Puente Oblicuo y la Pasarela de Andorra, la Asociación Profesional de Diseñadores de Iluminación quiere hacer pública la siguiente declaración:
“Una instalación más eficiente no siempre es la más sostenible. En entornos naturales la luz más adecuada debe ser la ausencia de luz.”
Representamos a un colectivo profesional que defiende la asesoría y diseño de iluminación desde una visión independiente, ajena a otros intereses comerciales que no sean el buen uso de la luz. Ejercemos nuestra labor con responsabilidad, muy concienciados con el impacto económico, social y medioambiental que resulta del desarrollo de nuestra actividad, y ponemos todo nuestro empeño en diseñar propuestas de iluminación que respeten al máximo el entorno. Este principio de actuación pasa no solo por emplear las soluciones más eficientes y de menor consumo energético posible, sino sobre todo en poner la luz adecuada solamente allí donde sea necesaria.
Creemos que esta iniciativa, con una inversión económica abultada (cerca de 1M€), puede ofrecer resultados contraproducentes de llevarse a cabo, pues hace peligrar seriamente un entorno natural como es el cauce recuperado del río Manzanares. Una instalación con los equipos de iluminación más eficientes no siempre es la más sostenible, pues especialmente en espacios naturales o entornos en los que se ha hecho un gran esfuerzo de renaturalización como en el caso que nos ocupa, la luz adecuada puede y debe ser en muchos casos la ausencia de luz.
“Es falso que proyectar hacia el suelo elimine la contaminación lumínica. Y no existe ninguna luz que pueda considerarse respetuosa con el entorno natural del río.”
Hay múltiples experiencias y recomendaciones que demuestran cómo la contaminación lumínica no se evita exclusivamente dejando de emitir luz hacia al hemisferio superior y numerosos estudios señalan los peligros de la contaminación lumínica en los ríos causada por la incorrecta iluminación artificial de sus alrededores (puentes, pasarelas y márgenes). En este caso además se pretende proyectar luz directamente sobre el cauce, con el seguro efecto negativo sobre las especies que han ido repoblándolo en los últimos años. La vida natural requiere de los ciclos del día y la noche, de un número de horas de oscuridad durante las cuales algunos animales (y plantas) descansan pero otras especies precisamente desarrollan el grueso de su actividad. Por tanto, no existe ninguna luz, por muy tenue o matizada que sea, que pueda considerarse respetuosa con el entorno natural del río.
Todas estas evidencias científicas están impulsando nuevas recomendaciones, normas y estándares urbanísticos a nivel internacional que recogen limitaciones del uso de la luz artificial en ambientes naturales o renaturalizados. No podemos olvidar el informe y recomendaciones de la ONU recogidas en su documento “Dark and Quiet Skies for Science and Society”, y ya en 2018 el Comité Español de Iluminación publicó un documento redactado por científicos de la Red Española de Estudios sobre la Contaminación Lumínica en el que se insta a la Administración a tomar en consideración los riesgos que supone la luz artificial en zonas pobladas por fauna nocturna y diurna.
También se anuncia la intención de poner en valor el patrimonio monumental de la zona, en concreto de la presa número 6 de estilo herreriano, algo que no podemos valorar por falta de información, pues desconocemos si la iluminación prevista en dicho elemento se ha diseñado minimizando su impacto medioambiental y respondiendo a los estrictos criterios que ya existen a tal efecto.
“La relación directa entre una mayor cantidad de luz y una mejor seguridad es una creencia incompleta y que va en contra de la evidencia científica.”
Tampoco es cierta la relación directa entre una mayor cantidad de luz y una mejor seguridad de la población; es una creencia incompleta y que va en contra de la evidencia científica. La seguridad nocturna de los viandantes está relacionada con la luz pero no con una mayor luminosidad. Un buen diseño de iluminación permite una seguridad mayor que un entorno sobreiluminado que no cuente con los criterios adecuados.
Muy posiblemente una revisión y actualización del proyecto de iluminación de Madrid-Río (que ya tiene más de 20 años de vida) sería suficiente para subsanar las deficiencias en aquellos lugares que requieran de algún ajuste. La puesta al día de la iluminación de los márgenes del Manzanares, con sus parques, paseos, jardines y arboledas, ayudaría sin duda a fomentar su disfrute responsable por parte de los ciudadanos sin afectar al cauce natural ni desequilibrar a las especies naturales, que por otro lado se pueden observar plenamente a cualquier otra hora del día.
“En Madrid hay otros lugares mucho más adecuados y menos sensibles para comunicar con luz determinadas celebraciones y fechas señaladas.”
Por último, entendemos que el empleo de sistemas dinámicos de iluminación, muchas veces con escenas de color con fines culturales, de comunicación o simplemente lúdicos, es una realidad que puede resultar muy positiva si se desarrolla con sensibilidad y conocimiento, además de resultar muy atractiva para los ciudadanos, pero abogamos por su uso en puntos de la ciudad mucho más adecuados y menos sensibles para comunicar con luz determinadas celebraciones y fechas señaladas.
Como grandes impulsores de una mejor cultura de la luz en este país, aplaudimos y estamos a disposición de empresas e instituciones para desarrollar iniciativas que apuesten por la buena iluminación como herramienta de diseño del paisaje urbano, de comunicación con la ciudadanía, de puesta en valor del patrimonio cultural, de impulso económico y de la identidad del territorio. Pero por todo lo expuesto y como ciudadanos que también nos merecemos la noche, instamos al Ayuntamiento de Madrid a reconsiderar esta actuación y volcar su atención en otras áreas de la ciudad que merecen una mejor iluminación.
Imágenes: Ayuntamiento de Madrid
Sobre la APDI
La Asociación Profesional de Diseñadores de Iluminación (APDI) es la plataforma que integra y defiende a los profesionales del diseño de iluminación arquitectónica en España. Desde nuestra fundación en 2008 nos hemos constituido como una entidad gremial independiente y sin ánimo de lucro, inscrita en el Registro de Asociaciones del Ministerio del Interior, cuyas actividades se desarrollan gracias al trabajo voluntario y altruista de nuestros miembros. Nuestras dos principales vías de financiación son las cuotas individuales de nuestros asociados y las aportaciones de las empresas patrocinadoras, mientras que todos nuestros recursos están dedicados a las distintas iniciativas que responden a nuestra causa fundacional: el desarrollo de la Cultura de la Luz en nuestro país y la difusión y reconocimiento de la profesión del Diseñador de Iluminación independiente.