Escrito en May 20, 2020 en Artículos, Noticias, Socios

Por Álvaro Coello de Portugal, Lighting Design Director en RDT Studio y Socio Profesional Senior de la APDI
(Texto publicado en LinkedIn el 20 de mayo de 2020)

10 conceptos básicos de iluminación a implementar en tu día a día

La luz influye activamente en tu salud, ánimo y bienestar. Según las medidas de desescalada se implementan, y los negocios vuelven a abrir, es un buen momento para analizar la experiencia y hacer por mejorar nuestro entorno y nuestra salud, bajo una buena luz.

Aquí tienes 10 consejos a tener en cuenta en la iluminación, para que entiendas mejor cómo funciona, cómo afecta, y con ello puedas implementar mejoras en tu día a día, mediante conceptos que deberían de ser conocidos por todos:

1) Iluminación natural: Nuestro cuerpo reacciona muy positivamente ante los estímulos de la luz solar. Es lógico, si piensas que llevamos millones de años evolucionando bajo su luz, con ciclos naturales de día y noche. Uno de los principales objetivos de la luz artificial, es imitarlo. Aprovecha la luz solar cuanto puedas, tamizándola cuando sea demasiado intensa. En muchos casos se considera “As good as it gets”, (o “Mejor… imposible”).

2) Tono de blanco: La luz blanca, se comercializa en diferentes tonos. Para elegir la temperatura de color, esa gama de blancos que van de una coloración anaranjada, a un tono casi azulado, ten en cuenta que la iluminación afecta tanto a tu percepción del ambiente como al funcionamiento de tu cuerpo. Por lo general en ambientes de luz cálida tu cuerpo se relaja, mientras que bajo luz fría se espabila. Por ello no es extraño que veamos 2200K (blanco anaranjado) en ambientes de máxima distensión como puede ser un bar; 2700k-3000K para un hotel o vivienda, a disfrutar en un ambiente tranquilo; y 4000k para un ambiente de trabajo. Si bien los 6500k replican una luz diurna que vendría de fábula para ser más eficientes al realizar tareas, dado que puede afectar a tu cuerpo de forma indeseada si no está bien utilizada, a día de hoy resulta difícil aconsejarla en la mayoría de ambientes no regulados.

3) IRC o CRI: Suelo describirlo simplificado como calidad de la luz, e indica cuan bien (o mal), el producto que estás utilizando reproduce o desvirtúa los colores de los objetos que miras. Esto es esencial para lograr un ambiente natural. Aunque quizás no lo sepas, viene etiquetado en “bombillas” y luminarias, y deberías de comprobarlo siempre.

Cuanto más alto el IRC (Índice de Reproducción Cromática, CRI por sus siglas en inglés), más natural será la percepción de los objetos iluminados. Un IRC de 100 se correspondería con la mejor reproducción de colores que puede darnos el sol. Cuanto más bajo, más apagados y tristes se verán los mismos objetos. Si no lo vieras etiquetado, mala señal. Fíjate en este parámetro, y por lo menos que sepas lo que estas comprando.

Aunque a la inmensa mayoría de la población no se le explicó con el cambio a LED, las “bombillas” de incandescencia daban esos 100. Los primeros leds daban en torno a 70, y hoy por hoy algunos LEDs llegan a acercarse a 100 pero a precios más altos. Afortunadamente, IRC>90 empieza a ser el nuevo estándar, mejor que los 80 actuales.

Los Lighting Designers también consultamos estándares como el TM-30 (para el que también el 100 es el valor óptimo) pero menos extendidos, que te costará más verlos etiquetados. Al menos con saber de CRIs, ya has dado un gran paso para mejorar tu bienestar.

4) UGR: Indica el grado de deslumbramiento. Los Lighting Designers tenemos formas de medirlo y controlarlo mediante instrumentación y software de simulación… además de por experiencia y sentido común. Para controlarlo puedes empezar por evitar que las “bombillas” o LEDs queden desnudos y se vean de forma directa (sin ningún filtro), y disminuir su grado de visión directa al mínimo. También ten en cuenta que una luminaria que distribuya la luz de forma muy horizontal tendrá mayores probabilidades de deslumbrar, y el analizar visualmente la reflexión de las superficies, te ayudará también a evitar reflejos molestos. En definitiva y aunque parezca de Perogrullo, evita el deslumbramiento. Puede ser foco de dolores de cabeza, ojos, etc. sin que te hayas dado cuenta del por qué.

5) Regulación: A día de hoy existen todo tipo de sistemas de regulación. Unos estandarizados y por ello más conectables, y otros cerrados, pero que también cumplen sus funciones. También los hay alámbricos e inalámbricos. En todo caso, la regulación ayuda no sólo a la creación de diferentes “escenas” y ambientes, sino puede ser un elemento determinante a la hora de ayudar a tu salud, rendimiento y ánimo, si se regula adecuadamente de acuerdo a cómo tu cuerpo humano “entiende” la luz. Lo explico más abajo.

6) Parpadeo (Flickering): Es un efecto que verás de forma más obvia, cuando vas a hacer una foto con tu móvil o cámara, y resulta que la foto sale con unas líneas o barridos apreciables incluso en la misma pantalla. Esto se debe al parpadeo. Aunque se daba como normal que la fluorescencia parpadease, se ha demostrado que esto no es bueno para los ojos, y de alguna forma, también ocurre con los LEDs, sobre todo cuando son regulados. Es evitable? Si. Por lo general en los LEDs esto se soluciona con fuentes de alimentación de calidad (el transformadorcillo electrónico que incluyen las bombillas LED, o que en luminarias puede ser un “transformador” aparte), y/o un buen sistema de regulación. Si observas que ocurre (sea en tu casa, oficina, hotel, centro comercial, etc.), conviene que cambies esos transformadores (en el caso de luminarias) o que cambies las “bombillas” por otras de mejor calidad. Aunque los Lighting Designers tenemos también herramientas para medir esto, en tu caso una cámara digital o la del móvil, pueden ayudarte a detectarlo de forma sencilla.

7) Luz Nocturna: No hay nada como levantarse al baño en mitad de la noche, encender cualquier luz… y desvelarse. Esto, en realidad es evitable. Lo incorporamos siempre en nuestros proyectos de hoteles (y aplicable a tu vivienda), es cuestión de que puedas encender alguna luz, indirecta, que te permita ver lo suficiente bajo niveles de oscuridad. Puede servir una luz indirecta bajo algún mueble o dispositivos específicamente instalados para ello. En todo caso, se trata de evitar exponerse a una excesiva iluminación para que tus niveles de melatonina decaigan lo mínimo en mitad de la noche, y puedas volver a tus dulces sueños sin desvelarte.

8) Blanco Dinámico (Tunnable-white): Consiste en que una misma luminaria o “bombilla” pueda cambiar mediante regulación, de tono entre luz blanca cálida (amarillo-anaranjado) y luz fría (blanco azulado). Aunque lleva años en el mercado en catálogos de marcas de iluminación de calidad, es ahora cuando las grandes marcas de distribución masiva, incluso low-cost, han empezado también a incluirlo en sus catálogos. Merece la pena? Depende. El concepto es bueno, pero no completo, puesto que cambiar entre dos tonos de luz si es con una reproducción cromática mala, no sirve de mucho y puede ser hasta contraproducente. Pero una buena iluminación dinámica de calidad (que también la hay en el mercado masivo) y adecuadamente regulada, sí, es beneficioso tanto física como anémicamente. El siguiente punto de lo explica mejor.

9) Human Centric Lighting: Consiste en centrarse en el bienestar de las personas, para proyectar y utilizar la luz de forma adecuada. Si bien tiene todo el sentido, sorprendentemente hoy por hoy es novedoso. Su novedad radica en que numerosos estudios científicos relativamente recientes, avalan el hecho de que llevamos décadas expuestos a una iluminación inadecuada. Lo que pone de relieve, es que merece la pena proyectar y regular la luz artificial aproximándonos a la luz natural, que es la que realmente nuestro cuerpo entiende. Esto afecta a la calidad cromática (ese IRC que comentábamos), a los cambios de temperatura de color que se producen de forma natural a lo largo del día (imitable gracias a un blanco dinámico adecuado), e incluso a la intensidad de luz y la forma en la que iluminamos. Todo ello, se ha demostrado que tiene consecuencias en nuestro rendimiento, ánimo, bienestar, salud, percepción, capacidades cognitivas, y un largo etcétera, que durante siglos se ha ignorado pero que tiene todo el sentido. Afortunadamente, con todos los avances que ha habido en la industria de la iluminación, hoy por hoy es implementable hasta con productos de mercado masivo. Los Lighting Desgners estamos atentos a estos avances y hacemos por implementarlos en nuestros proyectos, también tú los puedes implementar ahora que tienes ciertas nociones.

10) Déjate aconsejar: Los Lighting Desgners estamos atentos a estos avances y hacemos por implementarlos en nuestros proyectos. Si y quieres implementarlos de una forma adecuada y saber más (cada uno de ellos da para escribir libros) déjate aconsejar por un profesional, preferiblemente que sea imparcial en la elección de productos y marcas para que puedas tener la propuesta técnica y económica más ventajosa para ti, tu vivienda, negocio, lugar de trabajo, tienda, centro comercial, hotel, parque,… tu día a día.

Soy Lighting Designer, pero como yo hay más. Adelante, habla con quien quieras, hay mucho por hacer.

Por un mundo mejor.