Escrito por en Ago 2, 2017 en Proyectos | No hay Comentarios

El proyecto del restaurante Enigma surge del concepto de generar un espacio enigmático, activo, donde se desdibujen los límites a través de los reflejos, las densidades lumínicas, los claros oscuros y el color, para que la experiencia del comensal se amplifique e intensifique la degustación de la alta restauración que sirve el chef.

La propuesta del estudio catalán RCR Arquitectes, formado por Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramón Vilalta, se sitúa en un espacio laberintico de 700 metros cuadrados, donde se sirve en 6 ambientes diferentes un menú degustación de 47 bocados para tan solo 24 comensales. Las reservas se hacen online y se espacian entre ellas para que nunca coincidan más de 6 personas al mismo tiempo.

En consonancia con la visión de los hermanos Adriá y RCR Arquitectes, el estudio de iluminación artec3 buscó proponer un concepto de iluminación total, para crear un lugar de experimentación donde degustar altagastronomía en un ambiente especial y espacial.

Esta sensación de estar en un lugar ingrávido, pero que a su vez propone un espacio especial, complejo, que aumenta la experiencia sensorial culinaria, se plantea a través de la materialidad velada de la luz. Arquitectura e iluminación trabajan en esta dirección: el fondo indefinido, las mesas y sillas transparentes que reflejan el entorno. El vidrio trabajado en los planos verticales que hacen intuir, entrever y descubrir sus diferentes áreas de degustación. La “nube” luminosa y turbia que cubre el restaurante y sumerge en un lugar etéreo a través de materiales vaporosos y luz. El color que ambienta e introduce en las zonas temáticas generando composiciones plásticas en la propia nube, la cava con el color del vino, la coctelería con el color del hielo y el tepanyaki con el color del fuego.

La nube responde a la idea de tener una matriz nebulosa de leds que permita generar densidades y tridimensionalidad lumínica, utilizando luz blanca neutra 4000ºk de alto CRI, creando los tonos de grises (luz, sombra), así como para la iluminación de las mesas. La matriz de leds RGBW, intercalada con la matriz de luz blanca, permite dotar de color a cada área del restaurante para adaptarse a eventos puntuales y potenciar las zonas temáticas.

El Diseño de iluminación se integra y se esconde para que pase desapercibido. Para ello, se han elegido luminarias con tecnología led y control Dali (leds de 12 wats, 4000ºK) de reducidas dimensiones para la iluminación focalizada en zonas de cocina y mesas.

Fotografías: Adrià Goula